MANERAS DE VER EL MUNDO

Esta mañana
salí a pasear al sol
de este abril tan incomprensible
y después de andar
durante más de una hora
entre a un parque,
para sentarme
y leer un rato,
alli me encontre
con una señora
de avanzada edad,
que fijamente
miraba un ramo de flores,
sus ojos rodeados
por esas cicatrices
que nos deja el tiempo
llamadas arrugas
tenían algo de triste,
como de pérdida.
De repente vi
una lágrima asomarse
de su párpado,
lentamente me acerqué
a preguntarle
si la podía ayudar en algo,
ella levantó su mirada
y después de darme las gracias
y sonreír levemente
me dijo,
¿ves estas flores?
Son como la vida
de las personas
a las que amamos,
son bellas, su perfume embelesa aunque a veces
puede llegar a abrumar,
pero cuando falta
parece que siguen en tu olfato
y tu retina,
su perfume es eterno
aunque su vida sea efímera.
Yo la miré
durante unos largos segundos
y la di las gracias
por esas bellas palabras
y caminando hacia mi casa comprendí que unas palabras,
una sonrisa, un rayo de sol
o el aroma de una rosa
en todo su esplendor
pueden cambiar
tu manera de ver el mundo
para siempre.